Miedo escénico

Thursday, November 17, 2005

Tomatera

Me gusta mucho el tomate. Es una de mis verduras preferidas. De todas las clases, de todos los tamaños, cocidos, fritos, untados en una tostada...
Hace ya unos cuantos años fuimos a pasar el fin de semana al campo y unos amigos de mis padres tenían un terreno lleno de plantas de tomates. La idea era recolectar para después pasarnos el fin de semana entero limpiando, cortando, pelando, trozeando, cociendo, "pasapureando" y embotando por fin. Tras dos horas de recolección, mis padres se dieron cuenta de que no había sido una buena idea llevarme porque conmigo la cadena de producción tomatera se quedaba en la primera fase. Agarraba el tomate de bola, lo restregaba contra el pantalón para quitarle el polvo y me lo comía. Así de la mata directamente, para qué andarse con rodeos...
Mi relación con el tomate ha traspasado la vertiente gastronómica hacia otra más psíquica e incluso más sentimental. Cada vez que un acontecimiento importante va a suceder en mi vida menciono la palabra tomate... La más conocida fue durante la lectura de mi tesis doctoral cuando le respondí a un miembro del tribunal que si hubiera hecho la tesis sobre el tomate de Jerez de la Frontera hubiera tenido menos problemas que con el cine vasco (homenaje al tomate y a Carlos Cebrián) y la más cercana tuvo lugar hace un mes cuando me puse como un tomate mientras le preguntaba a mi amigo amado si los tomates de Murcia eran tan rojos como nuestras caritas en ese momento... Pero, no puedo acabar sin mencionar a la reina en el "refriegue" del tomate de Cancarix en las tostadas mañaneras... ¡Mi Carmen, no lo hacemos por andar lo hacemos por desayunar!

0 Comments:

Post a Comment

Subscribe to Post Comments [Atom]

<< Home